Lecciones de un accidente que se pudo evitar

Por Mario Yáñez, CEO de GPS Chile

Frente al lamentable accidente ocurrido recientemente en la Ruta 5 Norte, donde se vieron involucrados varios buses de transporte de pasajeros y que le costó la vida a seis personas, es imperativo reflexionar sobre cómo la tecnología y una adecuada capacitación de los conductores de pasajeros podrían haber jugado un papel crucial en la prevención de esta tragedia.

Con más de 20 años de experiencia en el control, gestión y monitoreo de flota, en GPS Chile hemos identificado que las principales causas de accidentes incluyen el exceso de velocidad, la fatiga, el consumo de alcohol y las fallas mecánicas. Estos factores no solo operan individualmente, sino que también se combinan, multiplicando el riesgo de incidentes graves en nuestras carreteras.

Es alentador saber que la mayoría de estos accidentes son evitables mediante tecnologías avanzadas de monitoreo, que pueden detectar y alertar sobre condiciones peligrosas a tiempo.

La buena noticia es que la tecnología existe y no es cara de implementar. Pero para un uso eficiente hacen falta leyes que incentiven su uso y una fiscalización adecuada, no sacamos nada o poco con tener leyes si no se aplican.

La capacitación adecuada también juega un papel fundamental, especialmente en el caso de conductores de buses de dos pisos, cuya conducción requiere habilidades y protocolos específicos. Claramente no es lo mismo derrapar en un bus de un piso que hacerlo en uno de dos.

En muchos países, los conductores de estos buses reciben entrenamiento especializado, algo que debemos considerar seriamente en Chile. ¿Estamos proporcionando la capacitación necesaria a nuestros conductores para manejar vehículos de gran tamaño de manera segura?

La seguridad vial es responsabilidad compartida. La implementación efectiva de leyes que promuevan el uso obligatorio de tecnologías de monitoreo, como ha sido el caso de la Ley de uso GPS en otros países, es fundamental. Pero más allá de las leyes, se requiere una fiscalización efectiva para garantizar su cumplimiento y maximizar su impacto en la reducción de accidentes.

Las cámaras que detectan signos de fatiga y somnolencia, por ejemplo, representan un avance significativo. Estas tecnologías no solo alertan al conductor ante condiciones peligrosas, sino que también pueden salvar vidas al prevenir accidentes antes de que ocurran.

Es urgente revisar tanto nuestras prácticas de capacitación como la implementación de tecnologías de seguridad en el transporte público. Al hacerlo, no solo mejoraremos la seguridad de nuestros pasajeros y conductores, sino que también sentaremos las bases para un sistema de transporte más seguro y eficiente en Chile.

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